miércoles, 11 de mayo de 2016

HACE MUCHOS AÑOS TUVE UN SUEÑO

HACE MUCHOS AÑOS TUVE UN SUEÑO
AHORA ESE  SUEÑO LO VEO ECHO REALIDAD.





En el mes de Junio 1987

Un día de verano en el mes de junio, venía de Chilpancingo, Capital del Estado Guerrero, iba para la Ciudad de Taxco Guerrero, con un grupo de personas,
Veníamos caminando en la Carretera Nacional, Chilpancingo – México, era medio día y hacia un calor insoportable, antes de llegar a la desviación a Zumpango, había un puente grande, con un letrero y  flechas señalando al pueblo  a ß Zumpango,  otro anuncio con estos cuadros  que será?¿Es esta otra carretera? Me  pregunte, pero no se para donde va, me dije en alta voz, es muy amplia… con la mirada busque a mi alrededor, para saber si encontraba el nombre del  pueblo, no encontré nada, solo estaba los cuadros dibujados en un tablero y me pregunte, ¿pero para donde llega esta otra carretera?

En ese mismo momento mire que venia un autobús, en el letrero decía, A la Ciudad de Taxco de Alarcón, Guerrero, yo me sentía cansada de caminar y pensé, seria mas fácil si tomo el autobús para ir a la ciudad de Taxco, sin pensarlo más me detuve para hacer la parada al conductor.

Mientras que las demás personas seguían caminando con pasos muy lentos y con la cabeza inclinada, bajo los rayos del sol ardiente, hombres y mujeres vestían ropas oscuras.




LA VIRGEN MARIA
ENTRE  ROSAS Y ESTRELLAS

Yo le hice la parada al conductor del autobús y se detuvo.
¿Para donde va? Me pregunto el conductor, voy para la Ciudad de Taxco, respondí, suba rápido señora, si gracias señor, recorrí con la mirada dentro del autobús, para ver si encontraba un asiento disponible, y  encontré dos asientos vacíos en la segunda  fila de enfrente y  me senté rápido.  

Después de unos minutos me levante del asiento y le pregunte al conductor,
¿Puede bajarme en la entrada de la Ciudad de Taxco, por favor? ¡Claro que si!
Me contesto muy amable, no se cuanto tiempo transcurrió, cuando escuche al conductor, ¿Esta es la primera vez que viene a Taxco? ¿Me pregunta a mí? Claro es la primera vez  que viene ¡No! Le conteste. Hubo un silencio, que aproveche para ver los paisajes, que pasaban corriendo en sentido  contrario, se veían como si fuera en el tiempo de otoño, las hojas de los árboles amarillas se desprendían y  se las llevaba el viento, volaban como palomas, y  muchas mas deshidratadas, muertas debajo de los árboles toda esa hojarasca seca  listas para ser el alimento de los mismos, estaba yo distraída mirando  cuando escuche al conductor que me dijo, señora, en la siguiente parada, esta la primer calle de Taxco, ¿Va a bajar? ¡Si gracias! Conteste.

Cuando se detuvo el camión, me baje rápido, el conductor me miro con  ojos de curiosidad y solo movió la cabeza, se fue rápido del lugar. Era una colonia urbana, las calles era angostas y de terrecería, la gente caminaba muy rápido, unos iban y otros
venia, pero nadie levantaba la mirada, caminaban como si el tiempo se terminara rápidamente y ellos con tanta  prisa.
La calle en cual  yo empecé a caminar, estaba algo empinada y de tercería pero ninguno transitaba en ella. Yo seguí caminando lentamente y veía a mi alrededor, todo estaba en silencio… era extraño el lugar, por que no se sentía el aire y hasta donde mis ojos podían ver solo había montañas y cerros mas pequeños con árboles de hojas amarillentas que morían de sed,

 Este lugar parecía inhabitable,  en esos pequeños cerros que rodeaban el área, los árboles morían por falta de agua, a lo lejos se veían caer su hojas,  yo seguía caminando y de pronto doble a mi a derecha era una calle  mucho mas empinada y angosta, me detuve un momento sin saber que hacer, y me  pregunte ¿Para donde  voy? ¡Este lugar parece estar muerto! ¿Que estoy  buscando aquí?  Y empecé a caminar en la calle como un zombi sin escuchar nada  y sin  entender, solo se veían pequeñas casas hechas de adobe y teja, casas abandonas y semienterradas, porque solo se veían las ventanas, todas estaban serradas, pensé, ¿será que la puerta de entrada esta por la parte posterior a esta calle donde yo estoy caminado?

LA VIRGEN MARIA
ENTRE  ROSAS Y ESTRELLAS

Sin hacerme más preguntas seguí caminando por la calle solitaria como si yo fuera un alma en pena, me sentía cansada, pero seguí subiendo por la calle empinada, los rayos del sol eran cada vez más calientes, tan fuerte que yo sentía que me traspasaban la piel.

Trate de buscar la sombra de algún árbol que estuviera a mi paso, el intento fue inútil, porque no había ningún árbol cerca de mi que diera sombra, solo había en el camino pequeños arbustos deshidratados, muriendo de sed al igual que yo, por que el calor cada vez era mas  intenso, yo era el único ser viviente que transitaba por ahí, me sentí abandonada, caminando en el mismo infierno, ya estaba yo muy cansada y desesperada  por el calor, sentía morir de sed, pero no quería morir en ese lugar.
Sentía mis piernas como entumidas, me pesaban como si llevara cadenas atadas a los  pies, pensé, si las casas estuvieran mas altas, quizás me dieran un poco de sombra y descansaría un poco y que alguien me diera un poco de agua.
Pero que puedo hacer, es un  pueblo olvidado por “DIOS”.

Al mismo tiempo pensé en  voz alta “DIOS mío” “Dios mío”, ayúdame, que ya me falta poco para llegar a la cima del cerro, quizás allí puede haber un árbol para que me de sombra y yo pueda descansar un poco, “DIOS mío”… aquí no hay ni agua para calmar mi sed, ayúdame “DIOS mío” por favor, tengo  mucha sed.

Cada paso que yo daba, era una agonía mas lenta, me parecía que mis pies eran tan  pesados que no me dejaban moverme más, si me quedo aquí me voy a morir de sed, me dije, cada vez mis pasos son muy cortos y tan lentos que no puedo avanzar, no se cuanto tiempo transcurrió, mire asía tras  para ver cuanto había caminado y me di cuenta que por fin había llegue a la cima del cerro.
Me detuve y mire a mi alrededor, solo veía montañas gigantescas que imponían respeto, pero me parece que al igual que yo, también morían de sed, mire asía abajo, al lado izquierdo, avía una planta de luz eléctrica.....Pero estaba en el siguiente cerro, me quedaba muy retirado para ir y buscar el agua, me dije, se ve muy verde aquel  lugar y con árboles grandes, aunque esta lejos quizás yo encuentre el agua, me estoy muriendo de sed.
Pero tengo que bajar y volver a subir pensé, en ese momento dije en voz alta,      “DIOS Mío”, ¿Pero yo que hago aquí? Y con la mirada perdida recorrí el área, a mi derecha, estaba un terreno plano y baldío, puedo decir que se madia por hectáreas, era extenso el lugar y cercado con alambre de púas.
            Si, el lugar estaba baldío, no había rastro alguno  de que alguien estuviera a cargo de ese  lugar, todo se veía igual, las hierbas y espinos que suelen salir en el campo están deshidratadas, muriendo ante los ojos de”Dios” por el calor de los rayos del sol tan insoportable, ¡Y yo estoy  en la cima del cerro! Me dije, caray si es muy alto este cerro,  con razón estoy tan cansada y es por eso tengo mucha sed.

LA VIRGEN MARIA
ENTRE  ROSAS Y ESTRELLAS

De pronto mire que en el centro del terreno,  estaba un solo árbol grande y frondoso, sus ramas se mecían con el poco aire que corría y bajo la sombra del árbol, había ganado, la mayoría del ganado estaban echados, alguno que otro  estaban de  pie, parece que el terreno no esta olvidado, me dije, si, porque parece que siembran maíz en la temporada de lluvia, por que eso es lo que están comiendo los animales, las milpas secas del maíz, no creo que alguien les traiga de comer asta aquí, este lugar esta muy  lejos y olvidado por “DIOS”.

Por un momento me quede admirando el lugar por la altura en que se encontraba, y mirando a los animales que disfrutaban de esa yerba seca comiendo tan tranquilos, entre ellos mire a un toro negro que estaba de pie, era grande fuerte y me miraba como yo a el, si, yo sentía su mirada muy cerca de mi.

En ese instante empezaron a bramar fuertemente algunos de los animales, eran  unos bramidos tan fuertes que hacían eco en esas montañas, era un bramido tan fuerte que parecía que pronunciaban la mmmmmmmm, mmmmmm, todo ese ruido era espectacular y tenebroso al escucharse, esos bramidos eran tan aterradores, que la gente empezó a llegar, no se de donde salían esas personas, si cuando llegue no había ninguna alma en el lugar.

Creo que llegaron por el ruido que producían estos animales al bramar, era tan fuerte, que parecía que eran ¡animales salvajez e indomables! Bramaban tan fuerte
¡Que producían terror al escucharlos!

De pronto vino un silencio y algo me hizo mirar asía el firmamento, como si alguien me obligara hacerlo, el cielo estaba azul claro, el sol brillaba en todo su esplendor, nada obstruía esos rayos del sol, después se escucho el soplo del viento y se sentía un aire calido era un zzzzzzzzzzzzz zzzzzzzzzz zzzzzzzzzz  zzzzzzzzzz
En un instante nuevamente todo quedo completamente en silencio.
Mire a mi alrededor, la  gente estaba  parada junto al corral de alambre de púas, algunos se sostenían de los palos plantados de donde estaba clavado el alambre,
Otros solo se miraban entre ellos.

Yo me perdí en el tiempo, volví a mirar a ese toro negro tan fuerte, estaba con la cabeza erguida, su mirada era tan fuerte que sentía que me intimidaba a pesar de estar tan lejos de mí, y dentro de una cerca con alambre de púas, era difícil que el toro saltara ese corral para atacarme…bueno, realmente es inexplicable lo que yo sentía, no se si me daba miedo, terror, o admiración, si me preocupaba, o algo así sentía al ver toda esa reacción.
LA VIRGEN MARIA
ENTRE  ROSAS Y ESTRELLAS

Su mirada la sentía  tan cerca de mí, luego el silencio, su bramido, era todo tan extraño, como si el toro entendiera lo que yo sentía y pensara en ese momento.
Admirando todo esto, me paso el tiempo sin sentir, cuando me quise voltear para ver a la gente, llego una sombra que se sintió que opacaba los rayos del sol en todo el lugar ¡No eran nubes lo que obstruían los rayos del sol! Solo se sentía como la debilidad de los rayos del sol, era como si entrara algo especial, donde la luz del sol fuera azul transparente y opaco, porque ese brillo de los  rayos del sol que tenía ya no se veía…ni se sentía ese calor que  me agobiaba.

En este instante se escuchaba nuevamente los bramidos de lo animales salvajes y tan embravecidos que me provocaban terror, yo quería  correr y desaparecer del lugar pero no podía moverme… hubo un segundo bramido aterrador, mucho más  fuerte… Tanto que todos los anímales se pusieron de pie en un instante, en ese momento todos los animales juntos empezaron a bramar fuertemente…. Como si fueran tambores de guerra, todos ellos bramaban juntos a un solo golpe, se me erizaba la piel como si estuviera muriendo de frío. Si, ya no admiraba nada, sino que el miedo se apodero de mí al escucharse esos rugidos tan fuertes, y la gente empezó acercarse más junto al corral de alambre de púas ¿de donde salio la  demás gente?  
Cuando llegue, no había ninguna alma de “Dios” en es lugar… quizás esos bramidos de los animales los llevo a la curiosidad, y por eso se acercaron.

Queriendo encontrar respuesta a todo esto, levante nuevamente la mirada asía el firmamento como si alguien me obligara para hacerlo y dije, el cielo esta azul y los rayos del sol ¡Ya no me queman! Se sienten tan débiles y sentí un escalofrío recorriendo de mis pies a la cabeza, después de unos minutos ¡nuevamente todo quedo en silencio!

Y me dije…. El sol que brillaba con todo su esplendor cambio,
¿Pero que esta pasando ahora? Primero  me da  calor, luego este escalofrío, y esos animales que braman tan feo, “Dios mío”, con todo esto que esta  pasando ¡Se me olvido que tenía sed! ¡Se me quito el cansancio, y me olvide del miedo!
Gracias” Dios  mío”.

No se cuanto tiempo transcurrió, quizás unos minutos, o segundos, no se cuanto tiempo fue, sentí nuevamente una sombra que opacaba más los rayos del sol.

 Por unos segundos sentí que me estaba mareando, pero cuando regrese a ver a las demás personas que estaban en el lugar, vi.
Que todos ellos, también estaban mirando al cielo…. ¡No, no estoy mareada! Todos están mirando que el sol sigue opacándose, como si alguna nube se interpusiera,

LA VIRGEN MARIA
ENTRE  ROSAS Y ESTRELLAS

¡Pero el cielo no esta nublado! Tiene un azul celeste muy claro, todo quedo en silencio nuevamente, ni el aire se escucha ni se siente. 
           
El cielo azul se ha vuelto sombrío rápidamente,
Pero que pasa ahora, ya esta mas claro ese azul del cielo,
En ese preciso momento fueron apareciendo unas pequeñas estrellas en línea, a pesar de que estábamos en pleno día, su luz era intensa, y empezaron a girar formando un círculo, cada vez que daban una vuelta en círculo, se agregaban más y mas estrellas, formando mucho más grande y hermoso el círculo,

¡El resplandor de las estrellas era fuerte! Sobrepasaba la luz del día, si, por que seguía esa sombra opaca del sol, no puedo  explicar, la luz del sol se miraba… pero no se sentía el calor, la luz que brillaba era diferente.

Todo el ganado seguía de pie, y en silencio.
Transcurrió el tiempo, quizás solo fueron minutos, no lo se, cuando en el firmamento también fueron aparecieron en línea unas rosas de color, rosa encendido.

Y cuando el círculo de las estrellas giraba, las rosas, entraban una a una formando otro círculo, en el centro del círculo de estrellas, las rosas también giraban y cada vez se agregaban más y más rosas hermosas ¡Solo  que las rosas giraban en sentido contrario a las estrellas!
Después de unos minutos de girar las estrellas y las rosas en sentido  contrario,  empezaron a formarse en líneas, primero las estrellas, luego las rosas dejando un espacio grande entre ellas, quedaron quietas, inmóviles, como esperando solo una orden.
Momentos después, fuero formando un semicírculo, luego formaron una media  luna Otra vez quedaron quietas, resguardando la entrada

¡Era hermoso ver todo aquello! Era un acto indescriptible.
Después de aquel silencio, los animales empezaron nuevamente a bramar enfurecidos, ¡golpeando el piso sin dejar de bramar y levantando la tierra en polvo al golpe que dan! eran unas  fieras embravecidas.
¡Hasta la misma tierra dejo escapar sus gemidos!
Era aterrador escuchar los bramidos de esos animales tan enfurecidos y al sentir los golpes que daban esos animales, parecía que la tierra se habría a mis pies,
Después de unos minutos… llego el silencio total de los animales, porque  se arrodillaron, al momento se dejo escuchar una música celestial y se sentí una paz inexplicable, yo buscaba a mí alrededor con la mirada y me preguntaba  de donde procedía esa música ¿Cómo es que puedo escuchar esa música?


En aquel instante mire al firmamento y en el centro de las rosas, empezó aparecer suavemente un rostro ¡bellísimo! Nunca antes lo había visto,
Era el rostro de una mujer preciosísima sencillamente e indescriptible.
Estoy segura que era el rostro bellísimo de una “Virgen” ¡Su nombre lo desconozco! Porque nunca antes he visto esa imagen,

Los colores de ese rostro apenas si se notaban, eran colores tiernos y suaves, pero poco a poco, fueron tomando vida esos colores y se dejo ver claramente el “Rostro de la Virgen” Es tan bella, tan hermosa, sencillamente
¡Es indescriptible e incomparable en su  belleza sin igual!
Todos los ahí presentes se pusieron de rodillas.

Los animales también seguían con sus patas dobladas por eso  les digo que estaban de rodillas, al ver ese rostro dotado de hermosura.

¡Solo yo me quede de píe!
Porque estaba inmóvil... Sencillamente ¡Quede paralizada!
Ante la presencia soberana de la Virgen.
¡Yo no puedo hacer nada!
No podía explicarme lo que estaba sucediendo.

En ese momento, quise preguntarle algo, decir algo a la Virgen,  pero no puedo porque no me salen palabras, ni aliento, ¡Quede muda, solo podía respirar!
Y creo que ya ni eso, porque me quede sin aliento, me sentía como una estatua.

La Virgen no decía palabra alguna,
¡Solo nos miraba y sonreía con dulzura a todos!
Sobre su cabeza tenia un manto de color perla,
En sus hombros llevaba un manto azul cielo, lleno de estrellas que brillaban sobre el resplandor del sol.

La parte que se podía ver de su vestido, era un color de rosa viviente,
Su rostro era tierno lleno de dulzura,
Sus ojos, brillaban como dos luceros, ¡Llenos de amor!
Su manos cruzadas sobre su pecho, ¡Como entregando su corazón!
Su tez era de un color perla transparente y cristalino…. Bueno, no es  blanca ni morena tiene un color de todos.
Se escucharon cantos gloriosos en otro idioma diferente, no era el mío,
¡Pero trasmitía paz y gozo, porque era música celestial!


La virgen Bella estuvo un rato con su mirada asía la tierra.
Yo seguía inmóvil, sin decir palabra alguna, pero me sentía inmensamente feliz, era algo que sentía por dentro, no puedo explicarlo, no encuentro palabras como manifestar lo que yo siento al ver ese Rostro Incomparable.

Yo puedo ver tu rostro bellísimo, y siento tu mirada sobre la mía, me siento feliz, quiero gritar pero no puedo y me pregunto en silencio
¿Porque yo no puedo hablarte?
Que me pasa, pensé desesperadamente, y quise gritar nuevamente
¡Te amo Virgen pura! ¿Pero que me pasa? ¿Por qué yo no puedo arrodillarme?
 Fue en aquel momento cuando escuche su voz, que me decía.


¡También yo te amo! ¡Si! Claramente escuche su voz apacible y dulce
¡Me escucho! ¡Si me escucho! Me repetía yo, una y otra vez en mi pensamiento, me escucho, si me escucho, si me escucho

Pero yo no puedo hablar… En seguida esa misma voz pasiva y quieta escuche pero esta vez  dirigida a todos los presentes ¡“AQUÍ ESTOY!... Mírenme bien,
¡Soy real! ¡Aquí me tienen soy su madre!

Hubo un silencio, solo para admirarla, era tan real, tan bella…Después de un rato que se quedo  tan quieta, se empezó a desaparecer poco a poco, como si se fuera acabando el color en el cielo, y al mismo tiempo desaparecía lentamente y se detuvo en el tiempo por un instante, para que viéramos como se alejaba lentamente al infinito, primero se fueron desapareciendo los colores que daban forma a esa imagen pero sin desaparecer por completo.

LA VIRGEN MARIA APARECIO EN EL CIELO ENTRE  ROSAS Y ESTRELLAS

Luego, empezó otra vez a formarse el círculo de las rosas,
Segundos después, las estrellas, así los dos círculos empezaron a girar en sentido  contrario, y alejándose más y más con la imagen de la Virgen en el centro de los círculos, iban alejándose más y más haciéndose mas pequeños en la distancia, hasta llegar  a mirarse como si fuera solo un punto y desapareció por completo en el universo.

Regrese a ver a los animales, ellos también empezaron a ponerse de pie, las personas empezaron hablar uno con otro, pero sin voz, parece que solo hacían movimiento con los labios, porque yo no escuchaba nada, pero al estar mas  cerca de ellos solo se escuchaba voces no muy claras, pero ninguno comentaba lo ocurrido, porque yo presentía que entendía lo que ellos hablaban, y es porque entre ellos si se entendían porque seguían la conversación, pero yo no escuchaba palabras claras.

Yo escuchaba esas voces pero sentía que no hablaban…De la aparición de la Virgen María. Parece que nadie le diera importancia, o como si nadie se ha enterado de lo sucedido.
Ho quizás se olvidaron de todo por completo al momento, me sentí tan triste al ver la actitud de toda esa gente, ¿Porque a nadie le interesa lo que pasa? Solo  fue una exclamación interna porque  yo tampoco podía hablar con ellos.

Bueno, yo si me siento feliz y diferente.
Tengo mucha alegría, por que recuerdo todo, ¡Todo exactamente!
La entrada que formaron las rosas y las estrella, la voz que escuche, cuando me dijo ¡Yo también te amo! Ese brillo en su mirada, ese rostro tan hermoso,
¡Que jamás podré olvidar! Yo le llamare “Virgen María”
Pero ciento que tiene otro nombre, tal vez nunca sepa cual es su nombre, pero si estoy segura que es ¡La “Madre de Nuestro Señor Jesucristo”!
Ese rostro hermoso, bellísimo e inigualable ¡Jamás podré olvidar!
Con su mirada te acaricia suave mente el alma.
¡Su belleza, resplandece en plena luz del día!
¡Es de una hermosura e inigualable, su mirada calida, y de ternura incomparable! Todo eso me repetía una y otra vez sin cansarme.

Nuevamente emprendí mi camino de regreso.
Cuando iba yo caminando me acerque mas a esa gente y me di cuenta que la gente para estar de pie se detenía del corral de alambre de púas, algunas personas estaban descalzas, y otras con la ropa hecha pedazos, y me miran como si quisieran preguntarme algo o decirme algo.

Me entro el miedo al ver  a esa gente tan rara, sus rostros estaban sin color, cansados, como sin vida y desgastados, me dije ¿Quienes serán y de donde vienen? Ni modo de hablarles, no les conozco ¿Que puedo preguntarles?
Y seguí caminando apresurada y sin detenerme, tenía yo miedo.

En voz alta me dije, ahora me toca bajar la subida, pero de regreso será más rápido, y apresure el paso como si quisiera correr, 
Y antes de llegar al inicio de la calle de donde entre, me detuve un momento.

  
Solo para ver por ultima vez ese lugar, al pie del árbol estaba solo un toro negro de pie, el mismo toro que me miraba con tanta insistencia cuando llegue,  el demás ganado estaban echados y me pregunte ¿Ese toro que esta parado recordara todo lo que vimos? Lo pensé, y como si el toro entendiera lo que yo pensé, dio un bramido tan fuerte, que los cerros respondieron en un eco profundo y nuevamente me estremecí de miedo, si, creo que entendió lo que yo pensé, y nuevamente dio un segundo bramido mucho más fuerte, que se escucho como si estuviera el toro cerca de mí, a pesar de la distancia en que estábamos, haciendo eco mas fuerte en los cerros y me llene de miedo, terror y confusión, solo al  pensar que el animal me entendía todo lo que yo pensaba en voz alta. Fue cuando me desperté.

Recordando ese rostro de la Virgen, es hermoso, es bello, es dulce e ¡Incomparable!
¡Con su mirada, te acaricia suave mente el alma!
Su nombre lo desconozco, nunca antes he visto esa imagen.
Pero jamás se me olvidará, ¡Esa hermosura de mujer!,
Sus ojos, ¡Resplandecen, más que luz del día!
Su belleza es inigualable,
¡Su mirada calida, y de ternura incomparable!
¡Toda Ella brilla más que el sol!
Si, porque cuando aparecía su rostro en el cielo azul,
¡El sol  perdió su brillo!
Es por eso que ¡La Virgen es más grande que el sol y más fuerte!
Su amor es dulzura para nosotros, aquí en la tierra.

Fue una noche de verano inolvidable, por que yo tuve este sueño tan  hermoso.
Junio 1987. Radicamos en la ciudad de Chicago IL.
Somos una familia de cuatro miembros
Mis hijos: Elizabeth, Jesús Alberto, mi esposo Carlos, y yo,

Maricela González Cerón


Si  hoy les cuento este  sueño, no es para que me lo crean, sino porque hablar de este sueño, es volver a vivir ese momento tan especial.