LA CONSAGRACION
Mayo
03/ 2008
Hoy sábado, Salí muy temprano por
la mañana a caminar,
Iba con Emily mi nieta, de cuatro años de edad, le dije, mi niña,
quieres venir conmigo a caminar, si mami, ¿Pero
para donde vamos? Solo llegaremos al
parque y luego regresamos.
OK. Me contesto Emily y salimos de la casa.
Caminamos lentamente por todo el parque, que esta cerca de la casa, no
se cuanto tiempo caminamos.
Porque no tenía reloj, pero llegamos a una calle muy amplia con mucho tráfico,
y con edificios muy altos, Emily, creo
que son más de las 12: PM. Mi
amor le dije, ya es tarde, mira la sombras de los edificios tenemos que
regresar para la casa, espérate tantito mami ahorita nos vamos, y ella seguía
caminando en esa calle, la niña brincaba y corría como todos los niños.
En ese momento la niña se detuvo
y me pregunto, ¿Mami, ya estamos en Chicago del centro? Pregunto, No, Creo que no, le dije
titubeando, creo que no, porque, aquí no se ve ninguna parada del bus, le conteste, pero con la duda
de no saber donde estábamos.
Emily empezó a correr, y le grite, ¡Te mucho cuidado mi niña! Porque puedes
caer.
¡Si mami! ¡Pero ven mami, apúrate! ¿Que paso? Le pregunte asustada.
Mira lo que esta allí, me señalo con un dedo, ¿Que estas mirando? Le
pregunte. Esa casa arriba tiene una ¡Cruz de Diosito! Trate de encontrar con la
mirada, La Cruz que me señalaba, la verdad
que no veo nada de Cruz mi niña, hay
mami, ven acércate,
¡Pero aquí donde estoy! Yo me acerque más para ver si podía ver la Cruz.
No encontré nada, entonces le dije, talvez tú puedes ver la Cruz, pero yo no veo nada.
Entonces mejor ven, me dijo
Emily, camina conmigo y sígueme, yo le seguí el juego.
Ella brincaba escalón por escalón, mientras que yo caminaba lentamente
para seguirla,
De pronto me llamo, ¡Mami! Ven
aquí, ¡Ya vez, te dije! ¿Que me dijiste mi amor?
¡Que esta es la casa de Diosito!
Perdón mi amor, yo no mire de este lado, yo busque del otro lado, pero mami,
¡Aquí esta te digo! Si mi niña, ya mire, esta es la iglesia de “Diosito”
Efectivamente estábamos
paradas frente a una iglesia, y me pregunta la niña
¿Tú quieres entrar mami? Si tú
quieres vamos a entrar mi amor, pero guardas silencio por favor, ok. Si mami, te prometo que me voy a portar bien.
Cuando entramos a la iglesia, había poca gente, nos fuimos a la primera fila de bancas y me
arrodille Emily hizo lo mismo, pero sin dejar de verme y me pregunto, ¿Mami,
hay misa? Esperemos para saber, por que
no veo al padre.
Pero mira, respondió, yo le dijo, aunque
hay poca gente creo que todos esperan
por la misa.
De pronto apareció el sacerdote vestido con una capa color morado y dio
principio a la celebración de la misa.
Todos contestaban menos yo, y me pregunta Emily, mami ¿Porque tu no
hablas?
Por que no se lo que responden los demás, le conteste y se quedo mirando
a las personas y nuevamente me pregunta, mami, ¿Por qué tu no cantas? Yo no se
los cantos mi amor, cállate le dije….Ok. Mami ¡Pero tu no rezas nada! Me vuelve
a decir,
Solo le dije ¡Tú cállate! Yo solo
mira lo que esta haciendo el padre, ahora esta la consagración del Cuerpo de
Jesucristo, fue entonces que se levanta la niña y me dice, Solo si me paro aquí
puedo ver mami, esta bien pero guarda
silencio, por favor.
Mire a mí alrededor, para ver si había algún conocido, no encontré ningún rostro conocido, cuando iba inclinado
la cabeza, Vi. Que el padre que celebraba la misa era
El padre Alberto Rojas, y detuve la mirada sobre el Padre Alberto.
Le dije en voz baja, Emily, El
padre que Celebra la misa ya lo conozco,
Mami no, ese no es, sssssch… ¡Cállate! ¡Pero si es el Padre Alberto!
Y en ese momento era la elevación de la ostia, El padre Alberto, se detuvo
por un momento más con la ostia en las manos y la mirada hacia arriba, pero la ostia la tenia agarrada con la mano
izquierda de una orilla casi sin
tocarla, y la mano derecha solo sostenía la ostia como si no la quisiera tocar…Su
mirada seguía perdida por un rato
prolongado. Nadie le asistía en la celebración, pasados los minutos, El
padre bajo los brazos con la ostia en las manos y se paro frente al altar pero en
la esquina del altar, ahí estaba un platón grande, creo que era de barro o
piedra, por su color. Era de color cenizo, y sobre ese platón grande quiso El padre partir la ostia consagrada, y
al querer partirla, se agrando la ostia,
y los pedazos cayeron en el platón, y al
momento el platón tomo el color dorado, pero al caer los pedazos, hizo una luz
con unos rayos dorados tanto que transformo esa sombra oscura que había en la iglesia y se reflejaba en el
rostro del padre Alberto, el sudaba tanto que le escurrían las gotas de sudor.
Todos no quedamos de pie, no se cuanto tiempo transcurrió pero El padre
no podía Moverse del lugar, y sus manos
sostenía partículas del la ostia consagrada. Su mirada estaba fija sobre el
platón dorado, parecía que el padre no respiraba.
Sorprendido el Padre, por lo que estaba pasando, parecía que no tenía control
o dominio de su cuerpo solo miraba sus manos y me pregunta la niña, mami ¿Qué esta pasando? Porque el padre no se
mueve, ¿Porque no te da el cuerpo de Diosito?
Cállate mi amor…. ¿Vez como esta
El padre? Algo esta pasando, por que El padre no se puede mover, esa
luz dorada no lo deja moverse, creo que
es Jesucristo Real El que no lo
deja mover. ¡Pero mami, levántate! Me dijo muy
fuerte.
Fue cuando me desperté, por que mi nieta estaba junto a
mi, pidiendo que me levantara, porque tenia
hambre, eran ya las 7:15 AM.
Maricela
González Cerón
Mayo 03
08
Alguien que me pueda ayudar.para entender mis sueños?
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